

El cierre fiscal es el conjunto de procedimientos contables y fiscales que permiten:
Determinar los resultados económicos de tu empresa.
Regularizar tus obligaciones fiscales ante Hacienda y la Seguridad Social.
Preparar los impuestos anuales: IVA, IRPF, Impuesto de Sociedades, entre otros.
Contar con información real y fiable para la toma de decisiones estratégicas.
Evita sanciones y recargos por errores u omisiones.
Facilita la planificación financiera y estratégica.
Permite identificar oportunidades de optimización fiscal.
Antes de iniciar el cierre fiscal, asegúrate de tener organizada la siguiente documentación:
Facturas emitidas y recibidas
Extractos bancarios y conciliaciones
Nóminas y seguros sociales (si aplica)
Contratos y documentación legal relevante
Inventarios y valoración de stock
Tip AL1: Mantener la documentación ordenada durante todo el año agiliza el cierre contable y reduce errores.
Verifica que todas las facturas estén registradas correctamente.
Clasifica los gastos por tipo para aplicar las deducciones fiscales correspondientes.
Comprueba pagos pendientes de clientes y proveedores.
Asegúrate de que los movimientos bancarios coincidan con la contabilidad.
Detecta cobros duplicados, pagos pendientes o errores contables.
Ajusta amortizaciones, provisiones y gastos extraordinarios.
Verifica que todas las cuentas contables estén cerradas correctamente.
Actualiza el stock final y valora las existencias.
Aplica criterios de valoración (FIFO, coste medio).
Ajusta posibles pérdidas por deterioro o mercancía obsoleta.
IVA: Determinar IVA repercutido y soportado.
IRPF: Regularizar pagos a cuenta y retenciones.
Impuesto de Sociedades: Calcular beneficios sujetos a tributación.
Otros impuestos específicos según la actividad de tu negocio.
Cumple estrictamente con los plazos de Hacienda.
Presenta los modelos correspondientes (303, 130, 200…).
Guarda copias y justificantes de todas las declaraciones presentadas.
Planifica con antelación: revisa tu contabilidad durante todo el año.
Automatiza procesos contables: usa software de facturación y contabilidad.
Mantén la documentación al día: facturas, recibos y contratos siempre organizados.
Consulta con un asesor fiscal: optimiza impuestos y evita errores comunes.
Revisión final exhaustiva: verifica todas las cifras y cálculos antes de presentar impuestos.
Supongamos que tu pyme tiene estos datos:
Ingresos: 120.000 €
Gastos deducibles: 70.000 €
Amortizaciones: 10.000 €
IVA repercutido: 25.000 €
IVA soportado: 15.000 €
Beneficio antes de impuestos: 120.000 – 70.000 – 10.000 = 40.000 €
IVA a ingresar: 25.000 – 15.000 = 10.000 €
Con esta información puedes calcular correctamente tus impuestos y planificar estrategias fiscales para el próximo año.