La reforma de la jubilación flexible ya está en vigor: estas son las novedades desde el 28 de agosto de 2026

Factura vs factura simplificada: diferencias, requisitos y cuándo utilizar cada una
31/07/2026

Desde el 28 de agosto de 2026 está en vigor una importante reforma de la jubilación flexible que modifica la forma en la que algunas personas jubiladas podrán volver a trabajar sin renunciar completamente a su pensión.

La medida forma parte de la reforma del sistema de pensiones impulsada por el Gobierno con el objetivo de facilitar una transición más gradual entre la vida laboral y la jubilación, aprovechando la experiencia de los trabajadores sénior y ofreciendo más alternativas tanto a empleados como, por primera vez, a determinados autónomos.

Sin embargo, esta reforma también ha generado muchas dudas: ¿podré cobrar toda la pensión mientras trabajo?, ¿afecta a cualquier jubilado?, ¿qué ocurre con los autónomos?, ¿hay nuevos incentivos?

En este artículo te explicamos de forma sencilla todo lo que necesitas saber.


¿Qué es la jubilación flexible?

La jubilación flexible es una modalidad que permite que una persona que ya se ha jubilado pueda reincorporarse al mercado laboral mediante un contrato a tiempo parcial mientras continúa percibiendo una parte de su pensión.

No debe confundirse con otras modalidades como:

  • la jubilación parcial,

  • la jubilación activa,

  • la jubilación demorada.

Cada una tiene requisitos y efectos diferentes sobre la pensión.

La gran diferencia es que la jubilación flexible se solicita después de haberse reconocido la pensión de jubilación, permitiendo volver a trabajar bajo determinadas condiciones establecidas por la Seguridad Social.


¿Qué cambia desde el 28 de agosto de 2026?

La reforma introduce varias novedades importantes destinadas a hacer esta modalidad más accesible.

1. Determinados autónomos podrán acceder a la jubilación flexible

Una de las novedades más destacadas es la incorporación de determinados trabajadores autónomos a esta modalidad.

Hasta ahora la jubilación flexible estaba pensada prácticamente para trabajadores por cuenta ajena. Con la nueva regulación, algunos pensionistas podrán desarrollar una actividad como autónomos mientras mantienen una parte de su pensión, siempre que cumplan los requisitos establecidos por la normativa.

Entre esas condiciones figura, por ejemplo, no haber estado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) durante los tres años anteriores al hecho causante de la jubilación.

Esta medida puede resultar especialmente interesante para profesionales que desean realizar trabajos puntuales, consultorías o mantener una actividad reducida tras jubilarse.

2. Se amplía la jornada compatible con la pensión

Otro cambio importante afecta al tiempo que podrá dedicarse al trabajo.

Con la nueva regulación:

  • antes la jornada compatible estaba entre el 25% y el 75%;

  • ahora pasa a situarse entre el 33% y el 80% de la jornada ordinaria.

Esto ofrece mucha más flexibilidad tanto a trabajadores como a empresas, ya que permite adaptar mejor la reincorporación según las necesidades de cada caso.


Un ejemplo práctico

Imaginemos que una persona ya está jubilada y decide volver a trabajar tres días por semana.

Con la normativa anterior podía encontrarse con limitaciones para ajustar esa jornada.

Ahora será mucho más sencillo encajar porcentajes de jornada más amplios sin perder automáticamente la posibilidad de compatibilizar trabajo y pensión.


3. Desaparece el periodo de espera

Otra de las novedades mejor recibidas es la eliminación del tiempo mínimo que anteriormente debía transcurrir desde el reconocimiento de la pensión para solicitar la jubilación flexible.

Con la nueva regulación ya no será necesario esperar ese periodo previo.

Una vez reconocida la pensión, podrá solicitarse esta modalidad siempre que se cumplan el resto de requisitos exigidos.

Esta simplificación reduce trámites y facilita la reincorporación cuando surge una oportunidad laboral.


4. Nuevos incentivos económicos

La reforma también introduce mejoras económicas para determinadas personas que decidan volver a trabajar tras la jubilación.

En algunos supuestos, la cuantía compatible podrá incrementarse dependiendo de factores como:

  • el porcentaje de jornada realizada,

  • el tiempo transcurrido desde la jubilación,

  • las condiciones previstas en la normativa.

No se trata de un aumento automático para todos los pensionistas, sino de incentivos ligados a situaciones concretas.


¿Quién puede beneficiarse?

La reforma puede resultar especialmente útil para distintos perfiles.

Personas jubiladas que quieren seguir activas

Muchas personas no desean dejar completamente su actividad profesional.

Algunas quieren mantener el contacto con clientes, realizar proyectos puntuales o simplemente continuar trabajando unas horas a la semana.

La jubilación flexible facilita precisamente esa transición gradual.

Autónomos

Profesionales como arquitectos, abogados, consultores, diseñadores o formadores podrán encontrar nuevas oportunidades para mantener una actividad limitada tras la jubilación, siempre que cumplan los requisitos establecidos.

Empresas

Las empresas también pueden beneficiarse de esta reforma.

Contar nuevamente con profesionales con décadas de experiencia puede aportar:

  • conocimiento técnico,

  • mentoría para trabajadores más jóvenes,

  • continuidad en determinados proyectos.

¿Qué ocurre con la pensión?

Una de las preguntas más frecuentes es si se sigue cobrando toda la pensión.

La respuesta es que la cuantía compatible dependerá de la jornada realizada y de las condiciones previstas para esta modalidad.

No existe un porcentaje único aplicable a todos los casos.

Precisamente por eso resulta importante analizar cada situación individual antes de tomar una decisión.


Diferencias entre jubilación flexible y jubilación activa

Es habitual confundir ambas modalidades.

Jubilación flexible

Jubilación activa

Se solicita después de jubilarse.

Se accede desde la jubilación con requisitos específicos.

Compatible con trabajo parcial.

Compatible con actividad laboral bajo otras condiciones.

La pensión se adapta según la jornada.

Tiene reglas propias sobre el cobro de la pensión.

Elegir una u otra dependerá de las circunstancias personales de cada trabajador.


Requisitos generales

Aunque la reforma flexibiliza el sistema, siguen existiendo requisitos que deben cumplirse.

Entre ellos destacan:

  • tener reconocida la pensión de jubilación,

  • realizar una actividad compatible con la normativa,

  • respetar los límites de jornada establecidos,

  • cumplir las condiciones específicas previstas por la Seguridad Social.

En el caso de los autónomos existen además requisitos adicionales para poder acogerse a esta modalidad.


Lo que esta reforma no cambia

También es importante desmontar algunos malentendidos que han circulado desde su aprobación.

La reforma no significa que:

  • todas las personas jubiladas puedan volver a trabajar automáticamente;

  • todas las pensiones aumenten;

  • cualquier autónomo pueda acogerse sin condiciones;

  • desaparezcan los controles de la Seguridad Social.

Cada caso debe analizarse conforme a la normativa vigente.


¿Qué ventajas puede tener?

Entre los principales beneficios destacan:

  • mayor libertad para decidir cuándo dejar definitivamente la actividad laboral;

  • posibilidad de complementar ingresos en determinados casos;

  • aprovechamiento de la experiencia profesional;

  • mayor flexibilidad para empresas y trabajadores;

  • incorporación de nuevas opciones para determinados autónomos.

¿Qué debes hacer si quieres acogerte?

Antes de iniciar cualquier trámite conviene revisar cuidadosamente:

  1. tu modalidad de jubilación;

  2. los años cotizados;

  3. el tipo de actividad que deseas realizar;

  4. cómo afectará esa actividad al cobro de tu pensión;

  5. los requisitos específicos exigidos por la Seguridad Social.

Un pequeño error puede tener consecuencias sobre la compatibilidad entre trabajo y pensión.


En AL1 Asesoría te ayudamos

La nueva regulación de la jubilación flexible abre oportunidades interesantes, pero también plantea numerosas dudas prácticas.

Cada situación es diferente y conviene estudiar el caso concreto antes de tomar decisiones que puedan afectar a la pensión o a la cotización.

En AL1 Asesoría analizamos tu situación personal, comprobamos qué modalidad puede resultarte más favorable y te ayudamos a realizar todos los trámites con seguridad.

¿Quieres saber si puedes compatibilizar tu pensión con una actividad laboral? Contacta con nosotros y resolveremos todas tus dudas.

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