
El objetivo de estas medidas es mejorar el control fiscal y reducir el fraude.
La digitalización de los pagos ha provocado que gran parte de las operaciones económicas pasen por el sistema bancario:
Esto permite a la administración tributaria disponer de más datos para comprobar si los ingresos declarados coinciden con la actividad económica real.
Sin embargo, es importante entender que el hecho de que Hacienda reciba información bancaria no significa que revise manualmente cada movimiento de cada contribuyente.
En la práctica se utilizan sistemas de análisis de datos que detectan posibles incoherencias o situaciones que pueden requerir una comprobación.
Las entidades financieras tienen obligaciones de información hacia la Agencia Tributaria desde hace años. Estas obligaciones se han ido ampliando progresivamente.
Entre los datos que pueden comunicarse se encuentran diferentes tipos de información relacionada con cuentas y operaciones financieras.
Las entidades financieras pueden comunicar información relacionada con:
Este tipo de información permite a Hacienda conocer la existencia de cuentas vinculadas a un contribuyente.
También pueden comunicarse determinados datos relacionados con operaciones bancarias relevantes, por ejemplo:
Esta información permite detectar situaciones que puedan requerir comprobación fiscal.
En el caso de actividades económicas, los bancos también pueden comunicar información sobre cobros realizados mediante terminales de punto de venta (TPV) o tarjetas bancarias.
Esto permite contrastar si los ingresos declarados por un negocio coinciden con los cobros realizados por medios electrónicos.
Las plataformas de pago digital como Bizum también generan registros de operaciones dentro del sistema financiero.
Estos registros pueden formar parte de la información disponible para las entidades financieras y, en determinados casos, pueden utilizarse en controles fiscales cuando están relacionados con actividades económicas o ingresos relevantes.
Esta es una de las preguntas más habituales.
En realidad, Hacienda no revisa manualmente cada movimiento bancario. Lo que hace es utilizar sistemas automatizados que analizan información procedente de distintas fuentes para detectar posibles irregularidades.
Por ejemplo, pueden detectarse situaciones como:
Cuando se detecta una posible incoherencia, Hacienda puede iniciar un procedimiento de comprobación o solicitar información adicional al contribuyente.
Para autónomos y empresas este aumento de información es especialmente relevante, porque la mayoría de sus ingresos se gestionan a través del sistema bancario.
En nuestra experiencia en asesoría vemos algunos casos que se repiten con frecuencia.
Muchos profesionales utilizan Bizum para cobrar servicios pequeños.
Por ejemplo:
Si estos cobros forman parte de una actividad económica deben declararse como ingresos, independientemente del medio de pago utilizado.
Otro error frecuente es utilizar una cuenta personal para cobrar trabajos o servicios profesionales.
Esto puede generar problemas porque:
Cuando los ingresos que aparecen en la cuenta bancaria no coinciden con las facturas emitidas por un negocio, puede generarse una incoherencia que llame la atención en un control fiscal.
Aunque el control fiscal suele centrarse en actividades económicas, los particulares también pueden verse afectados en determinadas situaciones.
Por ejemplo:
Muchas personas venden productos a través de plataformas online o redes sociales. En algunos casos estas operaciones pueden generar ingresos que deben declararse.
Cuando existen movimientos de dinero frecuentes entre cuentas sin una justificación clara, Hacienda podría solicitar información para comprobar su origen.
Determinados ingresos como premios, alquileres o intereses financieros pueden tener implicaciones fiscales que deben declararse correctamente.
En el día a día de nuestra asesoría detectamos algunos errores muy comunes que pueden generar problemas fiscales.
Aunque sean cantidades reducidas, si forman parte de una actividad económica deben declararse.
Los pagos realizados mediante transferencias, tarjeta o plataformas digitales siempre generan registros.
Esto complica la gestión contable y puede generar incoherencias en caso de comprobación fiscal.
Es recomendable guardar siempre documentación relacionada con ingresos y gastos, como facturas, contratos o justificantes de pago.
Para evitar problemas fiscales es importante seguir algunas buenas prácticas en la gestión de ingresos y movimientos bancarios.
Tener una cuenta bancaria específica para la actividad económica facilita la gestión contable y la justificación de ingresos.
El medio de pago no cambia la obligación fiscal. Si se recibe un ingreso relacionado con una actividad económica, debe declararse.
Registrar ingresos y gastos correctamente permite justificar cualquier operación en caso de revisión.
Ante cualquier duda es recomendable consultar con un asesor para evitar errores que puedan generar sanciones o regularizaciones posteriores.