El Impuesto sobre Sociedades (IS) es el impuesto que pagan las empresas por los beneficios obtenidos durante el ejercicio económico.
Afecta principalmente a:
No lo pagan los autónomos en estimación directa, que tributan por IRPF.
El punto de partida es siempre el mismo:
Es el beneficio o pérdida que aparece en la Cuenta de Pérdidas y Ganancias, calculado así:
Ingresos – Gastos = Resultado contable
Pero ojo ⚠️: no todo lo contable es fiscal. Aquí es donde entra la parte divertida (para nosotros ).
Para pasar del resultado contable al fiscal hay que hacer los llamados:
Son correcciones porque:
Resultado tras ajustes = Base imponible
¿Tu empresa tuvo pérdidas en años anteriores? Buenas noticias : se pueden compensar.
Esto reduce directamente el impuesto a pagar.
Los tipos más habituales son:
El tipo se aplica sobre la base imponible, no sobre el beneficio contable.
Aquí está el verdadero ahorro fiscal.
Algunas deducciones frecuentes:
Cada empresa es un mundo, y muchas deducciones no se aplican por desconocimiento.
Supongamos una SL con estos datos:
Base imponible: 42.000 €
Cuota íntegra: 10.500 €
Si aplicamos:
Cuota a pagar: 9.000 €
Durante el año, muchas empresas realizan pagos a cuenta:
Estos pagos se descuentan luego en la declaración final.
Con carácter general:
Del 1 al 25 de julio (si el ejercicio coincide con el año natural)
Si tu ejercicio es distinto, se presenta a los 6 meses y 25 días desde el cierre.
En AL1 Asesoría (Rivas‑Vaciamadrid) no solo presentamos el impuesto:
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