Aunque no hay una única “gran ley nueva”, sí hay hitos importantes:
En la práctica, en 2026 ya se está exigiendo a las empresas una aplicación mucho más estricta de la PRL.
Más que nuevas obligaciones, lo que cambia es cómo se aplican y controlan.
Ya no vale el “documento tipo guardado en un cajón”.
Uno de los grandes cambios prácticos.
Desde la implantación del teletrabajo:
Pensar que al trabajar desde casa, la empresa no tiene responsabilidad.
Especialmente en casos de accidente laboral o incumplimiento grave.
Dar un curso una vez y olvidarse.
La normativa afecta tanto a pymes como a grandes empresas.
Una empresa permite trabajar desde casa 3 días a la semana.
Incumplimiento → posible sanción en inspección.
Empresa con alta carga de trabajo:
No evalúa riesgos psicosociales
Problema si hay bajas laborales o denuncia.
Nuevo trabajador:
Incumplimiento directo, sancionable.
La prevención de riesgos laborales ya no es solo un requisito formal.
En 2026, la tendencia es clara:
más exigencia, más control y más responsabilidad para las empresas
No cumplir puede suponer sanciones importantes, pero sobre todo, riesgos para la salud de los trabajadores.