Es el documento de facturación más habitual entre empresas y autónomos.
Debe incluir, entre otros datos:
Es la factura que normalmente se utiliza cuando el cliente es otra empresa o un autónomo.
La factura simplificada sustituyó al antiguo ticket.
Contiene menos información que una factura completa y solo puede emitirse en determinados casos previstos por la normativa.
Habitualmente incluye:
En principio, no identifica al cliente, salvo que éste solicite que se incorporen sus datos.
Con carácter general:
También podrá emitirse hasta 3.000 € (IVA incluido) en determinadas actividades, como por ejemplo:
Será necesaria cuando:
Sí, pero no con cualquier factura simplificada.
Si eres una empresa o un autónomo y quieres deducirte el IVA, la factura simplificada debe incluir:
Si la factura simplificada no incorpora estos datos, lo recomendable es solicitar una factura completa, ya que será el documento que acreditará correctamente el derecho a deducir el IVA.
Una empresa compra material de oficina por 75 €.
El establecimiento entrega una factura simplificada.
Los errores más habituales son:
La factura electrónica será cada vez más habitual entre empresas y autónomos.
Sin embargo, el formato electrónico no elimina la obligación de cumplir los requisitos legales de cada tipo de factura.
Es decir, seguirá siendo necesario emitir el documento adecuado según la operación realizada.