Una de las primeras decisiones clave es la forma jurídica.
Error frecuente: elegir la opción “más fácil” sin analizar fiscalidad, riesgos y previsión de ingresos.
El alta de actividad no es solo “darse de alta”:
Una mala elección en este punto puede afectar a:
Una vez iniciada la actividad, las obligaciones son periódicas y obligatorias, haya o no ingresos:
No presentar un trimestre “porque no se ha facturado” también conlleva sanción.
La contabilidad no es solo una exigencia legal, es una herramienta de gestión:
Errores habituales:
Una contabilidad bien llevada evita sorpresas y permite anticiparse.
Al iniciar una actividad pueden existir:
Muchas ayudas se pierden por:
Si estás cobrando prestación por desempleo, no siempre tienes que renunciar a ella al empezar un negocio.
Según el caso, se puede:
Tomar una decisión sin asesoramiento puede suponer perder derechos importantes.
En el momento en que se contrata personal, entran en juego las obligaciones laborales:
Error frecuente: usar contratos inadecuados o no cumplir con los plazos legales.
La gestión laboral no termina al contratar:
Una mala gestión laboral puede generar conflictos, sanciones o inspecciones.
En AL1 Asesoría no solo presentamos impuestos.
Con atención cercana y personalizada desde Rivas-Vaciamadrid.