Es la revisión que realiza la autoridad sanitaria para comprobar que la empresa cumple con la legislación aplicable mediante el análisis de su documentación y registros. Dependiendo de la actividad, también podrá comprobar posteriormente las instalaciones, los equipos o incluso tomar muestras.
Aunque puede variar según el tipo de negocio, normalmente se revisa:
La autoridad sanitaria también puede solicitar cualquier otro documento relacionado con la actividad para verificar el cumplimiento de la normativa.
Muchas empresas creen que basta con tener los documentos archivados, pero los problemas suelen aparecer cuando:
Dependiendo de la gravedad, la inspección puede finalizar con:
La mejor forma de afrontar una inspección es mantener la documentación al día durante todo el año.
Algunas recomendaciones son: